22/2/11

Los Bosques

Los bosques, parecen organismos gigantescos con vida propia, y lo son, pero es cuando alcanzamos a conocerlos con detalle introduciéndonos en su entrañas y entrando en contacto con la singularidad de cada árbol y especie, cuando nos percatamos de la grandiosidad de la vida que se acumula. Que poca importancia le da la industria, o la especulación, cuando cercenan hectáreas y hectáreas de esta maravillosa fuente de oxígeno, vida y fuente de vida para animales y microorganismos que lo habitan.
El árbol, en su cíclico morir y reverdecer, aparece como figura universal de generación y ha sido reconocido, históricamente, como un criatura especial en la naturaleza, destacando en todas las culturas por su presencia, su asombrosa perdurabilidad y un sutil halo de misterio y simbolismo. Mito, leyenda, símbolo y alegoría han surgido ante la presencia de cualquier grandioso y sobervio ejemplar.
"Yo amo los grandes árboles, ellos son los antepasados. Si no quisiera tanto a las plantas no sabría como vivir, y casi desconfío del hombre que no las ame". Esto dejó escrito el gran hombre de estado Otto von Bismarck y me parece que muchos lo podemos suscribir.
Todos estamos preparados para admirar la hermosura de los árboles, disfrutar su sombra o sus frutos, pero tal vez no podamos decir que los conozcamos bien.

Una cosa deseo ver acabada de tratar; y es lo que toca a la conservación de los bosques y aumento de ellos, que es mucho menester y creo que andan muy al cabo; temo que los que vinieren después de nosotros han de tener mucha queja de que se los dejemos consumidos, y plegue a Dios que no lo veamos en nuestros días.

Felipe II

El hombre de estos campos que incendia los pinares y su despojo aguarda como botín de guerra, antaño hubo raído los negros encinares, talado los robustos robledos de la sierra.
Hoy ve a sus pobres hijos huyendo de sus lares; la tempestad llevarse los limos de la tierra por los sagrados ríos hacia los anchos mares; y en páramos malditos trabaja, sufre y yerra.


Antonio Machado


"En los tiempos que vivimos, la humanidad se acerca a sus orígenes volviendo la mirada a la naturaleza, creciendo la concienciación mediambiental de la sociedad y, en consecuencia, la preocupación por una gestión sostenible de los recursos naturales y por la conservación de la diversidad del planeta."

Antonio Rigueiro. Ingeniero de montes, profesor y escritor.



...y llamándome yo el pastor "Quijótiz" y tú el pastor "Pancino", nos andaremos por los montes, por las selvas y por los prados...Daranos con abundantísima mano de su dulcísimo fruto las encinas, su asiento los troncos de los durísimos alcornoques, sombra los sauces, olor las rosas, alfombras de mil colores matizadas los extendidos prados...

Miguel de Cervantes
El Quijote 



19/2/11

Las hojas ornamentales

Existen un conjunto de especies de plantas muy diferentes entre sí en cuanto a características y filiación botánica, pero que tienen en común el hecho de ser apreciadas por la belleza de sus hojas y no por sus flores.
Algunas son perennes y resistentes por lo que cumplen con la función ornamental en todas las estaciones del año; otras son vivaces o anuales, pero su uso suele ser insignificante, duran mientras hace buen tiempo y según exigencias de cultivo y tamaño sirven para formar grupos y borduras, para cubrir el sotobosque y los taludes o para ser dispuestas en combinación con plantas de flor en los parterres.
Aquí recordaremos las especies más interesantes y fáciles de encontrar en los comercios.

Especies de hojas coloradas
Los Cóleos son plantas labiadas que en regiones de clima suave se comportan como perennes y en las zonas con clima frío deben sembrarse en primavera.
Este género comprende especies enanas  y medianas (20-50 cm) de altura y 30 cm de diámetro, con hojas en forma de corazón y borde dentado, algo parecidas la las ortigas, monocolores o muy manchadas, en todas las tonalidades de rojos, rosas, púrpuras, amarillo, verde, bronce o crema.
El coleo prefiere lugares a media sombra o en la sombra, y terreno orgánico blando y un poco arenoso.
  

Coleo rojo                                                     Varios tonos creando efecto mosaico

En la isla de Cuba fotografié estos coleos en un jardín. Se pueden apreciar prácticamente todo el arco de colores que estas plantas nos ofrecen y el tamaño que pueden llegar a alcanzar con el clima apropiado sin cambio estacional.

 Aspecto de un coleo plantado de semilla. En poco tiempo según la tierra, alcanza considerable tamaño.
 Un coleo plantado en maceta presenta una mezcla de colores. En los extremos producen los racimos de flores minúsculas, que a su vez producen semillas minúsculas de color negro y tamaño como granos de azúcar. Al plantar esas semillas, la planta resultante puede tener colores distintos a la planta madre. Plantar coleos es toda una sorpresa.


Especies de hojas blanco plateado
El minúsculo Cerastio, tras la preciosa floración primaveral forma masas plateadas muy densas y perennes. Tiene un comportamiento análogo al del C. Boissieri. De altura reducida (20-30 cm.) encontramos algunas variedades de la Cineraria marítima compuestas que algunos clasifican como Senecio, frecuentemente en variedades de una altura de 60-70 cm.

                                                      Cineraria marítima

Las flores de la Cineraria son amarillas, compuestas por cabecitas poco ornamentales que conviene limitar al nacer para favorecer la producción de follaje profundamente estriado y cubierto de vello plateado.


Otra planta muy curiosa por la forma de su follaje, que a la vista y el tacto parece un grueso paño de plata es la Stachys lanata, una labiada conocida por "oreja de liebre", a causa de la característica forma de su hoja. Tiene tallos de 50 cms de longitud, rastreros y que desarrollan raíz, con lo cual se practica el porte enano.

Iresine en la foto superior o Iresine herbstii, es otra mata apreciada por su follaje que no debemos confundir con el coleo a pesar de sus colores. La superficie de sus hojas es pardo-rojiza ligeramente arrugada.
           Las diminutas flores no lucen tanto como las hojas en esta planta
La forma decorativa Aurei reticulata presenta follaje con motas doradas y tallos rojos con venas centrales. Se debe despuntar  más de una vez para obtener una mata bien formada, pero los esquejes no hay que tirarlos, poniéndolos en agua echaran raíces fácilmente. Plantándolos seguidos o al tresbolillo podemos hacer bonitos macizos.
Su llamativo color rojo se debe al pigmento antocianina.