728

4/4/12

GERANIO (Pelargonium)

La familia de las Geraniáceas incluye el género Pelargonium, al que pertenecen las archiconocidas plantas de balcón a las que solemos llamar geranios.
La mayoría de las especies de Pelargonium que se cultivan proceden de África del sur, son en total unas doscientas cincuenta, algunas de ellas plantas de exterior, como el Pelargonium grandiflorum en la foto inferior.
Pelargonium grandiflorum o geranio de pensamiento, que florece de abril a septiembre
La mayor variedad de colores se encuentra en los híbridos Pelargonium zonale, geranio común. Cuando se las estruja, las hojas expelen un aroma muy característico, como lo es también el círculo pardo-rojizo del follaje. Florecen de abril a octubre y son muy adecuadas para macizos de flores. Pelargonium peltatum, geranio de hoja de hiedra, es un híbrido de lucido follaje en forma de trébol y de hábito trepador o colgante.
En las épocas de floración y crecimiento hay que abonarlos todas las semanas, también hay que cuidar que no quede agua estancada tras el riego, pues es algo que esta planta no soporta.
En esta composición podemos identificar arriba a la izquierda la variedad P. peltatum y a  su derecha el P. domesticum, abajo izquierda un P. borturum y a la derecha un P. quercifolium de hojas muy aromáticas y gran crecimiento en parterres.

Los geranios de interior son matas semiarbustivas con tallos de madera blanda, muy ramificados y frágiles. Las hojas, de diferentes tamaños y formas, tienen peciolos con longitudes más o menos iguales a la del limbo de la hoja. La forma más común es casi circular, con bordes ligeramente lobulados. Las flores, dotadas de pedúnculos individuales cortos, se agrupan en inflorescencias redondeadas al final de pedúnculos más largos. Pueden ser pequeñas y poco apreciadas o grandes y brillantes, pero todas tienen una o más capas de cinco pétalos en forma de cuchara, dos dirigidos hacia arriba y tres hacia abajo. El color suele ser blanco o una gama con predominio de rojos o rosas. Muchos geranios tienen una larga época de floración.
P. peltatum en mezcla de colores
Híbridos de P. peltatum.
Son los llamados geranios trepadores o de hiedra, gitanillas, murcianas, etc. Se trata de plantas de crecimiento rastrero muy indicadas para el cultivo en cestos colgantes a causa de sus tallos, que pueden alcanzar los 90 cm de longitud y sujetarse a diferentes armaduras. Los tallos son quebradizos y deben dirigirse con algún cuidado. Las hojas brillantes, con peciolos de 4-7 cm de longitud, miden 5-8 cm de longitud y anchura y recuerdan pos su forma a las hojas de hiedra. Las flores de 2-4 cm de diámetro, aparecen en umbelas algo ralas, sostenidas por pedúnculos florales de 15-25 cm de longitud.
La floración es abundante en primavera y se mantiene aunque con menos intensidad en verano y el otoño.
Aunque hay algunas variedades de flor doble, la mayoría son de flor sencilla y los colores más conocidos son rosa, salmón, lavanda y rojo. No trepan pos sí solos, pero pueden sujetarse a soportes, Son plantas excelentes para cubrir el suelo y para colgar sobre muros. Son plantas también de flor interior, en ambientes con buena luz.
Les favorece una poda severa al comienzo de la temporada, pues estimula la producción de ramas laterales.

Maceta colgada de geranios "Blue Blizzard"
Los geranios necesitan tierra fértil no calcárea, un poco ácida, blanda y con buen drenaje. Prefieren posiciones soleadas, aunque también crecen bien a media sombra. Los geranios que en climas suaves continúan vegetando y floreciendo han de llevarse a reposo suprimiendo gradualmente el riego y poniéndolos gradualmente en un lugar más frío, por ejemplo una bodega, durante un par de meses como mínimo. Por este mismo motivo, en los climas septentrionales las plantas no deben tenerse en casa durante el invierno sino en un local sin calefacción.






Geranios aromáticos 
Existen Pelargonium que se cultivan por su aspecto y por los aceites esenciales que contienen, razón por la que desprenden un grato aroma (para casi todo el mundo, aunque hay excepciones que lo odian). Aunque muchos tienen un notable perfume,  hay una serie de especies, híbridos y variedades que destacan por esta peculiaridad y que incluso se cultivan para la obtención de materias primas destinadas a la perfumería. Para su cultivo se necesitan terrenos soleados, sanos y ricos. Unas cuantas especies, como P. capitatum (geranio rosa), son relativamente pequeñas, de atractivo follaje y desprenden una nube de aroma cuando se sacuden suavemente.


La siembra de estas variedades se realiza de diciembre a enero con una temperatura de germinación de 22-25º, luego trasplantar dos veces. A partir de primeros de mayo, replantar con unos 20-25 cm de separación entre plantas.
Si en vez de semillas queremos una multiplicación por esquejes, deberemos cortarlos en agosto y guardarlos en un lugar luminosos y fresco en invierno, o cortados en febrero-marzo.

Se pueden combinar de muchas maneras, entre los bonitos colores de las flores, resaltan los rojos intensos, que no suelen ser tan comunes en flores de balcón y se pueden mezclar con los de color blanco o rosa como en la foto superior.
Los geranios están expuestos a la enfermedad conocida como "pie negro" o "mancha negra", que vuelve negros los tallos en las superficie de la mezcla. La raíz se pudre fácilmente y puede colapsar la planta. Esta enfermedad puede producirse por exceso de humedad en la mezcla o en el aire. Los geranios prefieren el aire ligeramente seco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada