24/5/12

BAMBÚ

El Bambú pertenece a la familia de las Poáceas (Poaceae) y su procedencia es el este de Asia.
El tipo de Bambú que podemos encontrar en Europa, no alcanza ni de lejos el tamaño de las plantas en su hábitat de procedencia, aquí encontramos la subfamilia Bambusoidae o Phyllostachys aurea.
Esta es una planta que no solo se puede cultivar en jardín, también da buenos resultados en maceta.
Entre otras variedades, podemos cultivar en tiestos el bambú paraguas (Fagesia murielae) y el mencionado Phyllostachys, aparte del Bambú verde y amarillo (Pleioblastus auricoma).
Hojas de color verde franco
Respecto al emplazamiento, preferentemente buscaremos un lugar semisombrío, pero también soleado (no a pleno sol) y bastante resguardado del viento.
La planta ha de mantenerse bastante húmeda de forma regular, aunque es imprescindible evitar el encharcamiento; un suelo rico en humus permeable es lo ideal. Hay que abonar cada cuatro semanas hasta finales de julio (el crecimiento activo va desde mayo a julio), y en invierno trasladar a la planta a un lugar soleado o muy luminoso manteniendo una temperatura de 5-10ºC. En este periodo hay que regar poco pero mantener un grado alto de humedad ambiente. Cuando llegue la primavera hay que cortar las hojas más antiguas.
En los viveros podemos encontrar ejemplares de gran tamaño como este de la foto


El aspecto del bambú es prácticamente conocido por todos, sean o no sean aficionados; se trata de un arbusto de porte rígido y erecto o ancho y frondoso, a veces colgante, con hojas lanceoladas, casi siempre grandes, con frecuencia las hojas tienen dibujo de color. Es resistente y de crecimiento rápido, pudiendo alcanzar una altura de 6 a 8 m.
No debemos olvidar que se trata de una planta invasora, por lo que limitar su crecimiento se hace necesario, si no acabará extendiéndose mediante su sistema radicular y acaparando todo el terreno posible dependiendo del tiempo.
Para evitar este crecimiento se suelen introducir en el suelo planchas de fibrocemento, plástico o metal, a una profundidad mínima de 30 cm.
Detalle de algunos tallos verdes y leñosos. Estos últimos son magníficos tutores para soportar otras plantas, por lo que el Bambú tiene su lado práctico en nuestro jardín


En verano es agradable oír el sonido del aire meciendo sus hojas


Plagas y enfermedades
En condiciones normales de cultivo no suele dar problemas al respecto. A veces sufre ataques de pulgones, sobretodo cuando ha sido un invierno muy lluvioso: se combate con insecticida.







Multiplicación
Por división de mata o rizoma en primavera.
El Bambú desarrolla yemas en los nudos del rizoma, que se cortan y se entierran.
Se pueden trasplantar en cualquier época del año. Si se realiza en otoño conviene protegerlo del frío con un acolchado de 20 cm de profundidad. Tarda un mes aproximadamente en enraizar.


Curiosidades
La floración del Bambú es totalmente imprevisible. Puede tardar entre 10 y 120 años. Lo extraordinario de esta planta es que de repente, y como obedeciendo a una señal, comienzan a florecer todos los ejemplares de la misma especie distribuidos por el mundo. Después mueren.
Sus cañas tienen una resistencia a la tensión comparable al acero.
En numerosos países asiáticos utilizan sus robustas cañas para construir los andamios que emplean en el levantamiento de rascacielos.




El propietario de este terreno no tiene problemas en dejar crecer a sus anchas las plantas de bambú, en este caso ocupan unos 150 m2



2 comentarios:

  1. ¡Ese bambú grande es impresionante! ¿Cómo lo trasladarán desde el vivero?
    Una planta con elegancia y muy interesante.
    ¡Saludos!
    Rosa.

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  2. Hola Rosa.
    Supongo que incluso en un camión tendría problemas para pasar por ciertos lugares.
    Imagino que lo tumbarán en el traslado.
    Un saludo
    Rafa

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