22/11/12

JAZMÍN

Jazmín, Jasminum, jazmín chino, son varias las formas de denominar a esta floridisima y aromática planta. El Jazmín pertenece a la familia de las Oleáceas y es procedente de Asia oriental.
Es una planta que puede alcanzar considerable tamaño en terrazas y jardines  donde pueda disponer de espacio suficiente, no necesita cuidados exigentes y su agradable aspecto como planta adulta la hace idónea para adornar entradas y vallas.
Los jazmines dan la bienvenida en infinidad de casas del levante e islas del Mediterráneo
Como se aprecia en la foto, que he tomado esta misma mañana de noviembre, la planta dispone de flores blancas y muy perfumadas con los pétalos curvados hacia adentro. La floración dura según el clima, en mi caso en Baleares es muy larga e incluso al podarla, conserva parte de las flores. No obstante, lo normal es que aparezcan al final de la primavera y duren hasta el otoño.
Quien tiene un jazmín en su jardín, en verano disfruta de un aroma embriagador y delicioso. Respecto a la forma, es una planta muy dúctil y se adecuará a la forma que queramos darle, desde forma de arco sobre un tutor metálico para la entrada de la casa o con base de alambre para formar una valla, hasta dejarlo simplemente como cubresuelo o arbusto solo o contrastando con otras plantas, también se deja trepar por troncos y postes.

Las flores aparecen en racimos desparramados destacando sobre el verdor de las pequeñas hojas.
Tras la floración o cuando veamos que la planta ha perdido su esplendor, deberemos podarla drásticamente. 

El jazmín necesita un buen grado de humedad y ambiente muy soleado. Desde mayo a septiembre deberá estar al aire libre si la tenemos como planta de interior en maceta, que aunque minoritariamente, también se utiliza. En el exterior soporta la semisombra pero se resentirá la floración que no será tan abundante.

Aunque soporta casi cualquier tipo de terreno, prefiere los suelos moderadamente fértiles, ligeros y bien drenados.
No es difícil obtener nuevos ejemplares por multiplicación mediante esquejes. Las plantas adultas llegan a desarrollar tallos gruesos y leñosos, mientras que los anuales o nuevos son fuertes alargados ( a veces metros y de un verde intenso), pues bien si aprovechamos la poda obtendremos buenos candidatos de trozos semileñosos para convertirse en plantitas nuevas, solo hemos de coger algunos tallos de 10 a 15 cm y observando que tengan axilas para nuevo crecimiento, cortar la punta a clavar en la tierra a modo de estaca, e insertarla en compost o una mezcla para macetas; no es difícil que el esqueje prospere y luego podemos tratarlo como  planta adulta.
No es difícil obtener buenos tallos semileñosos para plantar, cuando ya la propia planta nos indica por donde saldrán las hojas en estas ramas podadas el invierno anterior.
Un dato a tener en cuenta son las heladas, el jazmín sufre con las bajas temperaturas de otoño si son muy prolongadas, es aconsejable proteger el pié con un acolchado. Durante la floración es necesario regarlo cada dos días.
Por tratarse de una planta bastante rústica no presenta problemas fitosanitarios importantes. A veces aparecen sobre las hojas unos pequeños puntos negros que no perjudican a la planta aunque suele mejorar si le aplicamos abono foliar.
Volviendo a los que tengan el jazmín en el interior, aconsejarles que lo coloquen en el sitio más luminoso del cuarto de estar, pero sin que le de el sol directamente, la temperatura debe ser moderada (10-16ºC por la noche) y mantenerlo frío en invierno, unos 2º C. Resulta excelente pulverizarlo con frecuencia.

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