15/1/13

PENSAMIENTOS Y VIOLAS

El género Viola, de la familia de las violáceas, incluye especies vivaces y perennes, muchas de la cuales son espontáneas en nuestros climas. Tienen poca o poquísima altura, característica esta que las hace adecuadas para las borduras de parterres, para revestir taludes o para rocallas.
El pensamiento (viola tricolor) es la violeta más conocida, rara es la persona que aún siendo profana en jardinería no reconoce un pensamiento, siendo habitual en jardineras y rotondas municipales. Mide entre 5 y 15 cm, floreciendo de mayo a septiembre, aunque en lugares con clima templado florece también en invierno, pero se la reconoce pos su valor de floración otoñal, cuando ya la mayoría de especies han florecido.

Las corolas pueden ser de tres colores, lila amarillo y blanco, en la especia originaria. De ella se derivan numerosísimas variedades unicolores, bicolores o tricolores, con las más variadas combinaciones cromáticas; amarillo, blanco, rojo,morado, púrpura, azul, carmín marrón, bronce y hasta negro.

 Las dimensiones de las corolas son también muy variables. Por lo general, estas violetas se tratan como bianuales porque tienden a degenerar y anticipar la semilla, lo cual se puede evitar eliminando a tiempo los tallos cuando desflorecen.

 Especialmente bella es la violeta mammola (violeta adorata), una especie rizomatosa que forma matas de un diámetro que supera los 30 cm y una altura de no más de 15 cm. Tiene flores moradas, que brotan desde febrero hasta abril, y comprende muchas variedades rosa vivo, blancas, púrpura, malva y amarillas.


 Una de estas variedades, con flores dobles de color morado intenso y gran fragancia, es la violeta de Parma.
La Viola biflora forma mazorcas de apenas 5 cm de altura y 30 de ancho. Sus flores son conocidas por su parecido a la mammola, pero de color amarillo con listas púrpura, que brotan entre abril y mayo.

 La viola cornuta, de 25 cm de altura, forma matas de 35 cm de anchura; tiene pequeñas flores de color morado oscuro, blanco, cobre, púrpura o lavanda, unidas al tallo mediante un cuernecillo, y brotan entre los meses de marzo y julio.
Todas las violetas prefieren terrenos frescos, fértiles, bien drenados y exposiciones a media sombra o soleadas.

 Otros nombres de estas plantas son el de trinitarias, su procedencia es de Europa y todas tienen en común su porte compacto y tupido.
La siembra la deberemos realizar en junio o julio y colocarlas en lugar semisombrío y más luminosos después de trasplantarlas. Para repique y plantación guardaremos una distancia entre plantitas de 10-15 cm.

 Los cuidados para estas pequeñas platas consisten en mantener húmeda la mezcla, abonar cada dos o tres semanas, desprender las flores marchitas de forma regular; y para pasar el invierno, dejar las plantas en el exterior con una buena protección o en un lugar luminoso y fresco a la vez.
En lugares muy sombríos pueden aparecer enfermedades como la Roya o el Oidio que provocan podredumbre de raíces y cuello y pústulas bajo las hojas, de color amarillo o pardas según la época.
Babosas y caracoles también pueden producir grandes estragos en nuestros pensamientos, por lo que deberemos revisar sus escondites bajo piedras y huecos al primer síntoma de hojas comidas y combatirlos con el producto específico que se encuentra fácilmente en las tiendas del ramo.

Su aplicación en jardinería ofrece varias posibilidades, con frecuencia se ofrecen mezclas de varios colores para disponer en cuencos y jardineras en la primavera. Los pensamientos combinan muy bien con tulipanes, narcisos, jacintos o jacintos ramosos, asimismo resultan decorativos en arreglos otoñales para los que se adquieren las plantas ya con la flor formada.
En definitiva una práctica flor para decorar nuestros balcones y terrazas o decorar nuestro jardín junto con otras plantas de color o verdes como la hiedra o similares donde sus variados colores destacarán aún más.

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