4/2/13

AGUILEÑA Aquilegia caerulea

La Aguileña es una planta perenne, que no suele durar muchos años, pero su porte con rica floración y hojas verde grisáceo intenso, que recuerdan a las del perejil, las hace agradables para los no muy expertos.
Esta planta pertenece a la familia de las ranunculáceas  florece de mayo a julio produciendo grandes flores azules, violáceas amarillas en varios tonos, o blancas.
Las flores la forman cinco pétalos prolongados por abajo en forma de cuerno encorvados e imitando las uñas del águila; en estado salvaje crece en las zonas húmedas y sombrías, en los prados y a orillas de riachuelos, de donde fue llevada a los jardines, obteniendo variedades agradables y más adaptadas al uso doméstico.


Por sus peculiares y delicadas flores, es una planta muy apropiada para formar arriates, rocallas y adornar orillas de estanques; también puede usarse como flor cortada, es muy duradera
Está reputada como antiescorbútica y diurética,  pero como esos usos medicinales solo pueden llevarlos a cabo manos expertas, es recomendable evitar que entre en contacto con los niños. Su toxicidad se encuentra incluso en las semillas.
Las aguileñas son plantas tenaces y de fácil mantenimiento. Las formas antiguas resultan casi indispensables en un jardín semisilvestre y aunque tienden a ser de corta vida, se extienden y reproducen por sí mismas a partir de semillas.
 Preciosa imagen de una aguileña silvestre


Respecto al suelo, la mayoría, alcanzan igual éxito en terrenos ligeros como en los pesados, con tal de que no se encharquen y no sean muy calizos.
Situación: Aguantan el pleno sol, pero prefieren sombra moderada, Las mías prosperan bajo árboles (variedades antiguas de Aguileña vulgaris).
Riego y nutrición: 
Las podemos aplicar fertilizante en otoño y primavera. Durante la canícula veraniega solo regaremos con agua, pero abundantemente, pues hay que mantener el suelo siempre húmedo. Es resistente a las heladas.
Como consejo interesante, hay que cortar las cabezas de las flores una vez se hayan marchitado y antes de que se extienda la semilla, también podemos dividirla cada tres años, si cultivamos diversas variedades y aprovechar los retoños que broten espontáneamente.
Si la lluvia o el viento hacen peligrar los tallos de las más altas, conviene entutorar la planta con ligeras estaquillas.






También conviene cortar toda la parte aérea en otoño para que en primavera brote con más fuerza.
Infecciones corrientes son los áfidos y la roya. hay un tipo de cochinilla específica que ataca a la aguileña, aunque también puede verse afectada por minadores de hojas. La aparición del oídio es bastante frecuente, por lo que se debe aplicar un fungicida eficaz. 
Tamaño:
 La mayoría de las variedades corrientes de arriate, llegarán a 1 metro por 50 cm al cabo de un par de años.

3 comentarios:

  1. Bardzo lubię te kwiatki i mam je w ogródku w różnych kolorach. Pozdrawiam.
    Me gusta mucho las flores y los tienen en el jardín en una variedad de colores. Yours.

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  2. Dziękuję bardzo za komentarz Giga.Wiele osób ma kłopot komentowania i doceniane.
    pozdrowienia.
    Rafa

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  3. Hola :)
    Son muy bonitas esas aguileñas, sobre todo la azul. Tienen un toque silvestre muy atractivo.
    Saludos!
    Rosa.

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