11/4/14

CALÉNDULA

Las caléndulas son unas plantas de flor todoterreno o sea que en mi opinión no necesitan de cuidados especiales para hacerlas florecer durante todo el verano. 
Pertenece a la familia de las Compuestas Compositae y son originarias de la región mediterránea, aunque hoy corrientes de opinión que la sitúan en el Méjico precolombino, lo que indicaría que no las llevamos nosotros allí, aparte del hecho que los antiguos habitantes de esa zona ya aprovechaban sus cualidades terapéuticas.

Pueden presentar aspectos variados, con flores simples o dobles, y colores que van desde el amarillo claro hasta el naranja oscuro, pasando por tonos albaricoque o crema, con frecuencia con el centro oscuro, pero también del mismo color que los pétalos; su diámetro ronda los 6 centímetros y el porte es erecto y compacto.
A las caléndulas les gusta el sol directo o semisombrío, pero en todo caso muy iluminado. La siembra por regla general se realiza en un lugar resguardado entre febrero y marzo con una temperatura de 14 a 16º C, o directamente en maceta o jardín en abril, lo único que es imprescindible es la luz.
A partir de principios de mayo se pueden replantar con una distancia entre cada planta de 20 cm.
Una vez trasplantadas habrá que mantener la mezcla húmeda y abonar cada quince días, sin olvidar eliminar las flores marchitas.


Las caléndulas son muy prolíficas por lo que tendremos simultáneamente gran cantidad de flores y gran cantidad de marchitas que deberemos repicar para favorecer el crecimiento de nuevos capullos. Por otra parte las que dejemos sin cortar fabricarán gran cantidad de semillas que pasan de un color verde claro y tierno a oscuro leñoso y forma rizada a modo de anzuelo que podemos recoger fácilmente.
Estas llamativas flores resultan atractivas en jardinería formando grupos junto a las azules salvias, los heliotropos e incluso variedades de margaritas; también pueden combinarse con verduras y hierbas culinarias cultivadas en balcón, como los tomates, la rúcula o salvia. Se adapta muy bien para arreglos con aire campestre rústico.
Para macetas es recomendable elegir variedades pequeñas como por ejemplo "Little Ball" o las de la serie "Gitana".

Respecto a enfermedades, no son unas plantas delicadas y no suelen ser propensas a las plagas, como mucho, les pueden atacar algunos tipos de minadores o larvas pequeñas de moscas que se alimentan introduciéndose en el interior de las hojas, son fácilmente identificables y una vez cortadas las hojas afectadas se puede aplicar un producto jabonoso.
Para los aficionados a comer flores, las caléndulas son una buena elección pues contienen propiedades medicinales notables, e incluso puede sustituir al azafrán como colorante de platos.
Una ensalada a base de queso de burgos, frutos secos o del bosque, manzana u otra fruta aderezado con las vistosas hojas de caléndula seguro que es motivo de triunfo con nuestros invitados.

Como ungüento también cura raspones heridas y quemaduras, pero esa elaboración ya escapa de mis conocimientos, a pesar de que es sencilla, pero nunca lo he hecho.
Respecto a lo importante, la floración, esta se produce entre los meses de junio y octubre por norma general, pero en ciertos lugares ya en abril están adornando jardineras y esquinas, como es el caso de estas que fotografié la semana pasada a primeros de abril.
A principios de abril, las fecundas caléndulas ya han florecido y además algunas ya han producido semillas como podéis apreciar en la foto

La altura fluctúa de los 15 a los 30-40 cm dependiendo del riego, el suelo y los cuidados. En definitiva podemos definirla como una planta anual de flor estival que no debe faltar en ningún jardín.

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