25/2/14

El desconocido Jinjolero/Ginjoler


Jinjolero, Ginjoler (catalán), Azufaifo; nombres varios para describir a este árbol frutal bastante desconocido.
Los antiguos ya hablaban de él por sus propiedades terapéuticas. En la antigua Roma se consideraba un árbol relajante que simbolizaba la tranquilidad de espíritu por el silencio; varios templos erigidos a sus dioses disponían en su entrada o jardines aledaños algún Jinjolero.
Este árbol pertenece al reino de las Plantae división Magnoliopsida y orden de los Rosales, la especie es Z. Ziziphus.

El azufaifo (Ziziphus Ziziphus) se piensa que proviene del norte de África o más al este y se cultiva en algunos países de la cuenca mediterránea desde tiempos inmemoriales. De ahí fue extendido a China y zonas de la India, donde se viene plantando desde hace más de 4000 años.

Se trata de un árbol caducifolio que según el cuidado recibido puede hacerse muy muy grande, no es difícil encontrar ejemplares de 10 o más metros de altura. Su porte es derecho con algunos nudos y piel rugosa agrietada, su madera es muy apreciada para construir instrumentos musicales tales como, gaitas dulzainas o castañuelas. El tronco recto y su madera dura y fibrosa le hacen idóneo también para la construcción de todo tipo de enseres huertanos.
Frutos maduros

Las hojas, como apreciareis en las fotos no son grandes, oscilan entre 2 a 6 cm y tienen forma ovalada y color verde brillante, crecen de forma alterna y disponen de tres nervios principales a todo lo largo de ellas. Las ramas son muy espinosas, no es difícil pincharse incluso yendo con mucho cuidado, su forma ganchuda parece imantada. Yo mismo me he pinchado, aún conociendo los riesgos, en la época de poda con el árbol sin hojas y sus espinas al aire, se supone que debe ser una adaptación del árbol para su defensa de los herbívoros.

Frutos verdes

Las flores aparecen entre abril y mayo, son pequeñas y nada llamativas, salen en grupos en las axilas de las hojas.
Respecto al fruto es parecido al dátil tanto en aspecto como el hueso o semilla, pero el sabor es distinto y la textura también. Por supuesto es comestible, en su madurez adquiere un color rojizo-marrón; normalmente están a punto en septiembre y como ya he dicho la semilla es como la aceituna (un solo hueso).
El Jinjol podemos decir que forma parte de la dieta mediterránea y de antiguo era apreciado por sus ligeras propiedades laxantes.
Hoy día es poco frecuente su consumo en ciudades, no lo vemos en tiendas ni mercados urbanos, aunque todavía se acostumbra a comer en las tierras catalanas del bajo Ebro hasta las planas de Castellón e incluso más al sur en la Comunidad Valenciana y Murciana.

Las primeras flores que aparecen en mayo pueden durar hasta agosto, madurando el fruto en septiembre-octubre. La fruta es rica en azúcar, vitamina C y almidón; es usada como expectorante y para el tratamiento de algunas afecciones respiratorias. También se han utilizado sus raíces como remedio antipirético.
El fruto puede ser consumido crudo o desecado, también en jarabes y mermeladas. Hay muchas variedades de frutos, algunos del tipo gigante pueden alcanzar el tamaño de un huevo de gallina, sin embargo tienen poca densidad y sorprenden por su poco peso

Enfermedades
Enemigos del jinjolero son las cochinillas, la araña roja o los trips. Se pueden combatir mediante insecticidas al uso sin mayor inconveniente.

Cuidados
Es un árbol que crece mucho, hay que quitarle ramas sin contemplaciones y de paso darle la forma que queramos, a veces sus arqueadas ramas pueden dar al árbol una forma desmadejada. Es un trabajo complicado ya que sus ramas son como velcro se te enganchan a la ropa aún siendo precavidos; debemos manejar las ramas cortadas con sumo cuidado y guantes.
Si dejamos crecer al árbol mucho, esa tarea será aún más difícil.
Respecto al riego, necesita poco, son de naturaleza rústica; no obstante si lo que queremos es recolectar una buena cosecha conviene regarlos a lo largo del verano varias veces.

En estas dos fotos podemos apreciar los nidos de las Mantis religiosas que quedan al descubierto al perder las hojas el jinjolero y podemos distinguir los potentes garfios de defensa de sus ramas, de hecho hay que evitar dejar las ya cortadas en el suelo, pues pisar una de ellas es sinónimo de atravesar el calzado y herirte.

Desprovisto de hojas en invierno

9/2/14

CALCEOLARIA

Aunque se integran muchas especies en el género, las Calceolaria que se cultivan en interior generalmente pertenecen a C. herbeohybrida (también se conoce como C. crenatiflora o C. multiflora) Son plantas de follaje decorativo, que florecen una sola vez. En las tiendas se encuentran plantas procedentes de siembra en primavera, que han pasado el invierno entre 7 y 10ºC y se venden en la siguiente primavera, cuando empiezan a nacer y abrirse sol capullos. El periodo de floración en interior suele durar un mes; después son desechadas.

Las hojas de la Calceolaria son grandes, casi 20 cm de diámetro, toscamente acorazonadas y agrupadas en un tallo central. Entre el follaje aparecen pedúnculos florales de 30-60 cm con racimos de flores abiertos, en forma de bolsa o zapatilla, de tamaño diferente según la variedad ( entre 1 y 5 cm de diámetro), con uno o varios tonos de rojo, naranja, amarillo o marrón rojizo. Muchas de las flores presentan manchas y contrastes de color.

Para que las Calceolaria florezcan el mayor tiempo posible, necesitan luz intensa, pero no solar directa, en la posición más fría posible, con riego abundante para que la mezcla esté continuamente húmeda. Si la mezcla se seca en algún momento, la planta se estropea.

El mejor método de riego es por inmersión, introduciendo es tiesto en un barreño con agua, para que la mezcla se empape totalmente.
Cuando empiecen a surgir burbujas en la superficie, se saca el tiesto del barreño, el exceso de agua se eliminará por el agujero de drenaje de la maceta. manteniendo el tiesto húmedo sobre una bandeja de guijarros en agua, se alarga la vida de la Calceolaria, al mejorar el nivel de humedad.

Debe prestarse atención a los pulgones, enemigos mortales de estas plantas, que pueden multiplicarse enormemente en pocos días.
Estas plantas anuales, son originarias de América del Sur, sus flores de aspecto de zueco le dan nombre, proviene del latín "Calceolus".
Debido a su atractivo colorido y a sus flores de forma desusada es una planta de interior muy popular, pero es más bien exigente; no debe ponerse nunca en un ambiente demasiado cálido o en corrientes de aire, porque esto supondría una invitación a los afídidos.


Consejos de cultivo y datos curiosos.
Familia: Escrofulariáceas
Procedencia: Chile
Aspecto: flores amarillas, también con manchas rojas, panículas con flores individuales redondeadas, porte frondoso y muy ramificado, los tallos se descuelgan con el tiempo.
Emplazamiento: luminoso, pero no a pleno sol o semisombrío, resguardado de la lluvia.
Siembra: de enero a febrero, a una temperatura de germinación de 15ºC en el caso de las variedades que se pueden multiplicar por semillas.
Plantación: a partir de primeros de mayo, con una distancia de 20 a 25 cm entre plantas.
Cuidados: regar frecuentemente; abonar todas las semanas con una dosis baja; eliminar las flores marchitas; en invierno, alojar en un lugar luminoso a una temperatura de 5-10ºC.
Multiplicación: mediante esquejes cortados a finales de verano o afinales de enero y en febrero de plantas que se hayan mantenido en invierno.
Aplicación en jardinería: admite múltiples combinaciones; queda bien, por ejemplo, con geranios, lobelias, heliotropos, salvia roja, claveles, begonias y ageratos.