4/2/16

Olivo

Quién no conoce el olivo, hasta en la Pasión de Cristo se hace referencia al Monte de los Olivos, por eso, ya toca que en este blog dedique una entrada a este milenario árbol, que bien se lo merece.

 

El olivo pertenece a la familia de las oleáceas, posee un tronco recto de tonalidades grises con una corteza en el ejemplar adulto lleno de protuberancias y surcos, aunque de joven su corteza es lisa. Respecto a sus hojas, se disponen en ramas flexibles en forma opuesta y son de constitución lanceolada; peciolo es corto y de unos dos centímetros de ancho. Por su cara anterior el color es verde brillante mientras que la posterior es más blanquecina.

La floración cuando es abundante puede llegar a cambiar totalmente el aspecto del árbol, este año en concreto parecía que había nevado en mayo, viendo el aspecto tan cargado de minúsculas flores cuajadas de polen, algo fatal para los que padecen alergia.

El fruto en diversos estados de maduración
Sus conocidos frutos, las aceitunas son similares a los granos de uva por tamaño y forma y en su interior los huesos (uno solo) pueden medir entre 1 y 3 centímetros. Los frutos cambian de color conforme maduran desde un blanco a verde claro, oscuro, y una vez maduros, negros.

El olivo tiene predilección por suelos sueltos, secos y no muy ricos en materia orgánica, aunque se adapta a condiciones diversas.

Se cultiva en casi todas las regiones de clima mediterráneo con exposición soleada totalmente, sobretodo si se quiere obtener buena cosecha, aunque admite también zonas de umbría.

Sus necesidades de riego son nulas prácticamente, excepto cuando el joven árbol se empieza a desarrollar. Soporta largas sequías y a su vez no admite el exceso de humedad.

El olivo cultivado tiene su origen en el silvestre acebuche, el cual podemos ver por los campos de forma casual provenientes de aceitunas germinadas y que no han sido injertados; se diferencia por su porte arbustivo y disperso, espinas entre sus hojas y frutos pequeños. Una vez injertado podemos obtener cualquier especie de olivo cultivado.
Acebuche, el origen silvestre del olivo


El frío intenso no acaba con él pero las heladas afectarán a los frutos negativamente en cuanto a la cosecha. Suele cultivarse un solitario o bien en alineaciones, paseos, avenidas o fincas rústicas ocupando hectáreas y hectáreas de terreno.

Es difícil ubicar cronológicamente los inicios del cultivo de este árbol, aunque podemos remontarnos a unos 4 o 5,000 años antes de Cristo en las zonas del oriente del Mediterráneo así como Siria y Persia.

Fenicios y griegos trajeron este cultivo a la península Ibérica, y ya desde antaño se le adjudicaba una categoría próximo a lo sagrado. La antigua Grecia se engalanaba con estos árboles, intocables para los ciudadanos, que no podían ejercitar sobre ellos maltrato alguno; sin olvidar la corona realizada con las ramas de olivo, con la que premiaban a los ganadores de las olimpiadas. Romanos y otros pueblos mediterráneos continuaron considerando al olivo digno de veneración.

Entre una sabina caida y un almendro en flor podemos apreciar este olivo de tamaño medio

Las hojas del olivo son perennes y sus ramas largas y flexibles deben ser podadas con determinación tras la cosecha, pues cargadas de frutos pueden asemejarse al sauce llorón y llegar al suelo. Para el corte de las ramas tendremos en cuenta como objetivo que la forma final sea homogénea y equilibrada eliminando las ramas salientes, asimismo haremos hueco en el interior para acceder al centro y poder recolectar sin dificultad y por supuesto eliminar las ramas entrelazadas en el interior de la copa.
En ejemplares muy viejos o en mal estado cortaremos por lo sano en el tronco y dejaremos unas tres o cuatro ramas principales a partir de las cuales conseguiremos un ejemplar renovado.

No hay que olvidar que tras la poda y cosecha podemos reciclar la hojarasca generada en la compostera


Enfermedades

Una de las plagas recurrentes de este árbol es la mosca del olivo, la cual se trata con una disolución de fosfato amónico en agua y colgando recipientes con el producto en sus ramas. El barrenillo también puede intentar atacar el olivo comiendo su madera, un tratamiento preventivo con productos específicos alejará el problema. En casos de graves afecciones lo mejor es cortar y quemar las partes afectadas para evitar la propagación.

El Repilo lo produce un hongo denominado Cycloconium oleaginum que aparece en condiciones de calor y humedad, se ataja con fumigaciones a base de cobre.

La Cochinilla por su parte, produce una substancia pegajosa de color oscuro negruzco a la que se ataja con fumigaciones específicas



Multiplicación

Se produce mediante estaquillas de madera del año anterior, por selección de retoños basales, acodo, injerto y, muy raramente de semilla.

No hay una sola variedad de aceitunas sino varias y de acuerdo a las zonas podemos encontrar tipos tales como la Manzanilla Villalonga, empleada para la producción de aceite rindiendo entre un 20 y 25% y de tamaño redondeado; la Manzanilla fina, de las más tempranas empleada para el aderezo verde.

La Blanqueta, o la Farga con un rendimiento similar del 22/25% y tardía en empezar a producir, por lo que ya se planta menos. La Sevillana, conocida por todos por su fruto gordo y suculento en aderezo verde. La Picual es de la más temprana, pudiendo cosecharla en noviembre tiene tamaño grande y alargado y produce de un 21 a 25% de aceite.
La oliva madura acaba tornándose de color morado oscuro
 

Tres olivos pequeños nos pueden proporcionar entre setenta y ochenta kilos de aceitunas, que como vemos, a pesar de ser recogida en la misma fecha tienen tonos de maduración distintos, por ser olivos de distinta variedad.

Volviendo a su morfología, el árbol maduro, como tal, de aspecto robusto, tronco corto y tortuoso y de redondeada copa no suele superar los 5m de altura, pero ya queda a nuestra elección y de manera particular mediante la poda, el tamaño y aspecto que queramos que tenga.
En zonas como la que yo vivo, la isla de Ibiza, se suelen comprar ejemplares centenarios y hasta milenarios cuyo único objeto es el meramente decorativo para grandes mansiones, pues el olivo queda bien junto a rocallas o parterres, ya depende del jardinero paisajista su ubicación, pero no cabe duda que es buena parte de la inversión en el presupuesto del jardín.

El campo de Ibiza, alejado de playas y turismo, nos ofrece espectaculares ejemplares de olivos, algarrobos o almendros

Actualmente hay gran oferta de viveros en la península y también en la isla, pero hubo una época en que propietarios de terrenos vendían sus olivos por cifras millonarias, dependiendo de la antigüedad, con el consiguiente expolio del patrimonio natural de una isla tan relativamente pequeña , (tiene una superficie de unos 500 km2). Mallorca también, y en mayor medida es una buena productora de olivos milenarios, de hecho los turistas también suelen llevarse souvenirs fabricados con la bonita y dura madera de olivo.
 
Un olivo de vivero listo para trasladar a cualquier jardín que se lo pueda permitir.
 
No cabe duda, que es un árbol para tener en consideración por muchos más factores que su excelente madera, o sus frutos de gran aportación a la dieta mediterránea. Se trata de toda una cultura milenaria alrededor de un ser vivo, con reminiscencias poco menos que sagradas, algo a tener muy en cuenta.
Ejemplar digno de fotografiar




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