16/9/16

TIEMPO DE GRANADAS

Una de las frutas de temporada con más propiedades saludables para nuestro organismo es la granada. No a todo el mundo le gustan aquellas frutas algo difíciles de pelar o con muchas pepitas, por lo que este fruto tiene seguidores y detractores.


Para aquellos que no os da pereza enfrentaros a la correosa piel de la granada, tengo que informaros que los beneficios son muchos aparte del dulce sabor de esa fruta madura.
Sus jugosas semillas encierran un sinfín de nutrientes. Esta fruta está ausente de colesterol y grasas saturadas a la par que rica en antioxidantes; contiene vitaminas A, C, D, K, B1 (tiamina), B2 (riboflavina) y niacina, además de minerales como el potasio, el fósforo, el magnesio, el calcio, el hierro, el azufre, el cinc y el silicio.
Otras sustancias importantes para nuestro organismo presentes en las granadas son el ácido cítrico, málico, pelágico, punícico, el Omega 5, diferentes polifenoles y antocianinas.
Su valor nutricional es tan alto que su consumo es beneficioso para distintas partes de nuestro cuerpo, por ejemplo ayuda a mantener sano nuestro corazón reduciendo nuestro colesterol y nivel de triglicéridos, al igual que previniendo enfermedades crónicas como la hipertensión arterial. Es también recomendada para tratamiento de problemas digestivos como diarrea, disentería o los parásitos intestinales así como para prevenir la artritis ya que puede inhibir las enzimas que descomponen el cartílago.

Otro uso de la granada se relaciona con la salud de la piel debido a que puede promover la regeneración de la dermis y de la epidermis, protegiéndola de los dañinos efectos de los rayos UVA, UVB y la luz ultravioleta.
Respecto al árbol frutal solo tengo alabanzas, empezando por sus bonitas flores que brotan de las flexibles ramas como pequeños bulbos rojos, para pasar a formar una bonita y fuerte flor con forma de campanilla; sus hojas pequeñas de un verde intenso nacen de las ramas secas en el invierno, como si de rosales se tratara con ese característico color granate, porque hay que observar que se trata de un árbol de hoja caduca, otra de las razones para plantarlo en un pequeños jardín como sombra en verano y que deja pasar la luz del sol en invierno.


No es caro de comprar ni difícil de cuidar, un ejemplar adquirido en un invernadero no tarda mucho en producir frutos y con un tamaño adecuado al que queramos darle según las podas anuales.
A partir de octubre ya es tiempo de granadas, con la caída de las hojas, el viento más fresco y un ambiente más bucólico tras el tórrido verano, que mejor postre para enfrentarnos al invierno que un delicioso cuenco de estos saludables granos, que por otra parte casan muy bien en ensaladas, con yogur u otras frutas.

La naturaleza siempre sorprendente nos ofrece formas caprichosas, este año esta madurando la granada de la foto en forma de granada doble y estamos en septiembre. No se cuanto llegará a pesar pero lleva camino de parecerse a un dirigible.

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